Hay algo tan íntimo
en un chat vacío:
mata entera de higos
que todavía no han caído.
Qué hermoso permanece
lo que aún no ha comenzado:
la elipsis de un mensaje
[todavía no enviado],
la prosa de las cartas
[que nadie ha desdoblado],
los poemas que ahora existen
[solamente por pensados].
La inocencia del plato
antes de ser devorado,
de la copa sin los labios,
el mantel inmaculado.
La libertad de la arena
antes de ser castillo,
de la luna sin bandera,
el bosque primitivo.
La integridad del cuello
antes de ser besado,
de los pechos sin saliva,
el torso inexplorado.
Hay un instante último
donde nada ha sido herido.
Lo real siempre se alza
sobre un reino no nacido.
La potencia antes del acto
se contiene de otro modo:
mientras no haya sucedido
aún nos pertenece todo.
