Si empiezas, acabas,
dictaminan, vaticinan, profetizan,
profesores, padres, ancianos.
Disparate heredado:
no somos los mismos
al llegar que al marcharnos.
Si empiezas, acabas.
Y empecé a besarlo
y no pude frenarlo.
Si empiezas, acabas.
Y empecé a mimarlo
y no pude apartarlo.
Si empiezas, acabas.
Y empecé a quererlo
y ya no supe abandonarlo.
Y se desgranaban los meses,
de agonía impuesta por mí
añorando a la que fui
cuando aún no comenzaba.
Si empiezas, acabas.
¿Y qué acaba cuando empiezas?
Yo empecé
y yo acabé:
acabé conmigo,
por continuarlo a él.
