No hace falta

ya que me lo cuentes

si yo ya lo siento

que no quieres más de mí.

 

Que aunque me enseñes los dientes,

otras bocas ya me han mordido,

otros surcos ya me han impreso.

 

No intimida a una veterana

la amenaza del abandono

[si yo te di por perdido

cuando mejor hacías de mío].

 

Qué fácil soltar la cuerda

que sujetabas con precaución:

premetidando el desgarro,

ante deleitosa fricción.

 

Ve a pisar lo ya pisado,

aléjate, reminiscente:

[nada nuevo dirán tus pasos]

evocarás lo subyacente.

 

Esquívame la mirada,

que a mí menos me importa nada.

Tu calor no conforta a quien

creció con las venas heladas.

 

Fuiste un cuento popular,

cuyo final ni quise alterar.

Pobre ingenuo, lastimosa criatura,

que te proclamas pionero

en territorios ya saqueados.

 

Inspiradísimo en Ya No Te Hago Falta de Sen Senra